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Confianza de los consumidores y gasto en alimentación

La crisis económica española que se inició en 2008 y dura hasta la actualidad provocó la evolución adversa de los principales indicadores macroeconómicos (desempleo, PIB, IPC y deuda pública). Esta crisis se enmarca dentro de la crisis económica mundial de 2008 que afectó a la mayor parte de los países del mundo. Su primer año (2008-2009) fue el periodo económicamente más grave, desencadenando la explosión de otros problemas (el final de la burbuja inmobiliaria, la crisis bancaria de 2010 y, finalmente, el aumento del desempleo en España) que provocaron un nuevo periodo de deterioro (2012-2013).

La confluencia del incremento del desempleo, la subida del IRPF que no estaba vigente en el cuarto trimestre de 2011, la menor renta de los pensionistas al no ver actualizada su pensión y la supresión de la paga extraordinaria de Navidad para los funcionarios provocó una reducción de la renta disponible que alteró la evolución de la serie de consumo de las familias españolas, especialmente en las vacaciones de Navidad. Por ejemplo, según datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), el gasto desestacionalizado en moluscos y mariscos en el mes de diciembre cayó un 5.16% en 2012 con respecto a 2011, recuperando un 2.27% en 2013 y volviendo a subir un 5.71% en 2014, mientras que el gasto en carne de ave en los mismos meses experimentó primero una subida del 3.59%, y posteriormente bajadas del 3.96% y el 5.98%.

Fuente: MAGRAMA. Elaboración: Afi Analytics.

El MAGRAMA recoge los datos de consumo en alimentación en España desde enero del año 2010, desagregados por grupos COICOP y con periodicidad mensual. Analizando estas series temporales, tratamos de establecer si hay alguna relación entre los hábitos de consumo de los españoles y su percepción y expectativas para la economía del país, su economía familiar y el empleo, medidas según el Indicador de Confianza de los Consumidores (ICC) que publican el CIS y la OCDE (acceso a los datos). El siguiente gráfico muestra que, efectivamente, hay correlaciones altas entre las series desestacionalizadas de variaciones de gasto en muchos de los grupos COICOP y el ICC. Las barras azules muestran dicho coeficiente cuando es estadísticamente significativo, mientras que las grises lo muestran cuando no lo es.

Fuente: MAGRAMA. Elaboración: Afi Analytics.

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A la vista de estos resultados, resulta bastante evidente que hay una fuerte relación entre la percepción subjetiva que los españoles tienen de la economía y su comportamiento a la hora de llenar la cesta de la compra, por lo que tratamos de modelizar esta relación de forma cuantitativa. Un análisis estadístico sencillo de dichos modelos demuestra que hay un grupo pequeño de gastos que permite describir bastante bien la confianza de los consumidores. En concreto, empleando únicamente datos sobre el gasto en carne de cerdo (COICOP 01.1.2.2), pescado (COICOP 01.1.3.1), moluscos (COICOP 01.1.3.3) y aceite de oliva (COICOP 01.1.5.3), el modelo de regresión lineal presenta una bondad de ajuste cercana al 85%.

Fuente: MAGRAMA y OCDE. Elaboración: Afi Analytics.

Nuestro estudio muestra que, tal y como vimos con el consumo de moluscos y mariscos durante las Navidades, hay una fuerte dependencia entre el gasto en diferentes alimentos y la percepción que tienen los consumidores de la economía. Y esta dependencia no sólo se muestra en momentos de fuerte consumo (como las Navidades), sino también a lo largo del año. Finalmente, es interesante que sólo la observación del consumo en partidas como carne de cerdo, pescado, moluscos y aceite de oliva nos permita inferir el índice de confianza del consumidor de una manera tan precisa. Esto demuestra, por un lado, la gran importancia que tienen esas partidas en las decisiones de consumo y, por otro, la fuerte dependencia de la situación económica (y de su percepción) en la cesta de la compra.

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